Fernando Galán Galán

Profesor Titular de Medicina
Especialista en Medicina Interna
Experto en Miopatía Mitocondrial del Adulto
Fibromialgía y Síndrome de Fatiga crónica
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EL COLEGIO AMERICANO DE MÉDICOS (ACP) NO APOYA LA LEGALIZACIÓN DEL SUICIDIO ASISTIDO POR MÉDICOS.

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EL COLEGIO AMERICANO DE MÉDICOS (ACP) NO APOYA LA LEGALIZACIÓN DEL SUICIDIO ASISTIDO POR MÉDICOS.

Los llamamientos para legalizar el suicidio asistido por médicos han aumentado y el interés público en el tema ha crecido en los últimos años a pesar de las prohibiciones éticas. Muchas personas tienen preocupaciones acerca de cómo van a morir y el énfasis de la medicina y la sociedad en la intervención y la curación a veces viene a expensas de un buen cuidado de fin de vida. Algunos han defendido fuertemente, sobre la base de la autonomía, que el suicidio asistido por el médico debería ser una opción legal al final de la vida.

Como proponente de la atención centrada en el paciente, el Colegio Americano de Médicos (ACP) está atento a todas las voces, incluyendo aquellos que hablan del deseo de controlar cuándo y cómo terminará la vida.

Sin embargo, la ACP considera que los argumentos éticos contra la legalización del suicidio asistido por un médico siguen siendo las más convincentes.

Sobre la base de la ética positiva, la práctica clínica, la política y otras preocupaciones expresadas en este documento de posición, la ACP no admite la legalización del suicidio asistido por un médico. Es problemático dada la naturaleza de la relación médico-paciente, afecta a la confianza en la relación y en la profesión, y fundamentalmente altera la función de la profesión médica en la sociedad.

Por otra parte, los principios que están en juego en este debate también subyacen responsabilidades de la medicina con respecto a otros asuntos y deberes del médico para la atención según el criterio clínico, pruebas, y la ética.

El enfoque de la sociedad al final de la vida debe estar en los esfuerzos para abordar el sufrimiento y las necesidades de los pacientes y las familias, incluyendo la mejora del acceso a una Residencia de ancianos asistida eficaz y a los cuidados paliativos.

La ACP mantiene su compromiso de mejorar la atención de pacientes en todo y al final de la vida.

Glosario

Suicidio: el acto de quitarse la vida a uno mismo intencionadamente.

Suicidio asistido por el médico: es cuando el médico asesora o proporciona, pero no administrar directamente, los medios o información que permitan a una persona terminar intencionadamente con su vida (drogas, explicación de procedimientos, prescripción de sustancias letales, etc)

Eutanasia activa: es un acto consciente y deliberado de ocasionar la muerte a un paciente por: dolor físico insoportable del enfermo, estado terminal, sufrimiento etc.

Sedación Terminal: Se entiende por sedación terminal la administración deliberada de fármacos para lograr el alivio, inalcanzable con otras medidas, de un sufrimiento físico y/o psicológico, mediante la disminución suficientemente profunda y previsiblemente irreversible de la conciencia en un paciente cuya muerte se prevé muy próxima y con su consentimiento explícito, implícito o delegado.

El sufrimiento de los pacientes que mueren puede ser grande y es causado por síntomas somáticos, tales como dolor y náusea; condiciones psicológicas, como la depresión y la ansiedad; el sufrimiento interpersonal debido a la dependencia o conflicto no resuelto; o el sufrimiento existencial basado en la desesperanza, la indignidad o la creencia de que la vida de uno ha terminado en un sentido biográfico, pero aún no ha terminado biológicamente.

Para algunos pacientes, una sensación de control sobre la manera y el momento de la muerte trae consuelo.

Sin embargo, ¿es razonable pedir a la medicina que alivie todo el sufrimiento humano?

• Así como la medicina no puede eliminar la muerte, la medicina no puede aliviar todo el sufrimiento humano.

El Colegio Americano de Médicos (ACP) no apoya la legalización del suicidio asistido por médicos, cuya práctica plantea preocupaciones éticas, clínicas y otras.

El Colegio Americano de Médicos y sus miembros, incluidos los que podrían participar legalmente en la práctica (Estado de Oregón), deben asegurarse de que todos los pacientes pueden confiar en la atención de alta calidad hasta el final de la vida, la prevención o alivio del sufrimiento en la medida de lo posible, un compromiso con la dignidad humana y manejo del dolor y otros síntomas, y apoyo para las familias.

Los médicos y los pacientes deben seguir buscando juntos respuestas a los desafíos que plantea vivir con una enfermedad grave antes de la muerte.

El control sobre la manera y el momento de la muerte de una persona no ha sido y no debe ser una meta de la medicina.

POSITION PAPERS |19 SEPTEMBER 2017 Ethics and the Legalization of Physician-Assisted Suicide: An American College of Physicians Position Lois Snyder Sulmasy, JD; Paul S. Mueller, MD, MPH (*); for the Ethics, Professionalism and Human Rights Committee of the American College of Physicians

NOTA

Sedación y eutanasia

Uno de los puntos cruciales en el debate ético sobre la sedación es que algunos han equiparado la sedación a la eutanasia, lo cual ha generado una gran controversia.

La distinción entre sedación y eutanasia recae esencialmente en los siguientes puntos:

Intencionalidad: En la sedación el médico prescribe fármacos sedantes con la intención de aliviar el sufrimiento del paciente frente a síntoma/s determinado/s.

En la eutanasia el objetivo es provocar la muerte del paciente para liberarle de sus sufrimientos.

La sedación altera la conciencia del paciente buscando un estado de indiferencia frente al sufrimiento o amenaza que supone el síntoma. Cuando la sedación es profunda la vida consciente se pierde. La eutanasia elimina la vida física.

Proceso: Este es un aspecto esencial, ya que permite diferenciar claramente entre eutanasia y sedación. Ambos procesos requieren el consentimiento del paciente.

• En la sedación debe existir una indicación clara y contrastada, los fármacos utilizados y las dosis se ajustan a la respuesta del paciente frente al sufrimiento que genera el síntoma, lo cual implica la evaluación de dicho proceso, tanto desde el punto de vista de la indicación como del tratamiento. Este proceso debe quedar registrado en la historia clínica del paciente.

• En la eutanasia se precisa de fármacos a dosis y/o combinaciones letales, que garanticen una muerte rápida.

Resultado: En la sedación, el parámetro de respuesta (de éxito) es el alivio del sufrimiento, lo cual debe y puede contrastarse mediante un sistema evaluativo.

En la eutanasia el parámetro de respuesta (de éxito) es la muerte.

Se ha objetado que la supervivencia es muy breve desde la indicación de una sedación terminal. Los trabajos disponibles muestran que no existen diferencias significativas en la supervivencia de los pacientes que precisaron ser sedados y de los que no requirieron sedación .

Desde luego realizar estudios que supongan que a un grupo de pacientes se les dejará sufrir para comprobar si viven más o menos que un grupo de pacientes sedados, es inadmisible desde el punto de vista ético. Posiblemente Stone tiene razón cuando comenta que la necesidad de la sedación terminal sugiere más un indicador de una muerte inminente, que la causa de una muerte prematura.

Traducción, resumen y comentarios:

Prof. Dr. Fernando Galan